Tour Spain

tour spain

Cuando tenemos oportunidad de viajar unos días en vacaciones, muchos preferimos ir a sitios donde la cultura es muy diferente a la nuestra. Aunque conlleve la incomodidad de tener que cambiar hábitos a los que estamos acostumbrados, lo hacemos con gusto quizás porque sabemos que es algo temporal  y que en unos pocos días o semanas volveremos a nuestras rutinas de siempre.

Ya no hace falta ser psicólogo o coaching para entender qué es eso de “salir de la zona de confort” porque es una frase que se oye amenudo en los medios de comunicación. Todos reconocemos las bondades de cambiar de costumbres y/o prescindir de lo que nos es más familiar y cercano, y nos animamos a hacerlo siempre que sea durante unos días de verano, un pequeño sucedáneo.

Pero ¿qué es la zona de confort y porqué salir de ella?. Se trata de un «espacio» en el que están las personas, alimentos, horarios y actividades que nos son familiares y con las que nos sentimos más seguros.

En el cerebro, los circuitos neuronales son caminos por los que discurren las conexiones (o sinopsis) celulares, y que cuanto más las utilizamos más rápido trabajan. Imaginemos una montaña a la que queremos ascender, al principio no vemos una ruta clara y tenemos que hacer un esfuerzo extra sorteando maleza y piedras, en lo sucesivo, si seguimos subiendo a dicha montaña siempre por la misma senda, esta se irá haciendo más marcada con el tiempo y ya no nos plantearemos tomar ninguna otra ruta alternativa porque nos resulta más fácil subir por ella que hacerlo monte a través. Hemos creado una zona de confort, ¿por qué salir de ella?.

Hace años que, tras una caída, me escayolaron la mano derecha y tuve que valérmelas con la mano izquierda por un tiempo que supuso una gran experiencia y un reto constante de psicomotricidad porque tenía que buscar  “rutas alternativas” para desempeñar las tareas más cotidianas. Utilizar ambas manos, aprender nuevos deportes o habilidades, lecturas alternativas que nos hagan pensar y ser críticos, conocer personas diferentes, aprender un nuevo idioma, un nuevo deporte, … son algunas de las estrategias que nos ayudan a crear nuevos circuitos neuronales y, por tanto, a ampliar y enriquecer nuestro mundo interior y exterior.

Volviendo a la cultura de los pueblos, si por tal entendemos las costumbres y conductas de los habitantes de un determinado lugar, viajar nos puede ofrecer la oportunidad de conocer otras formas de vivir y de adaptarse en un mismo planeta. Hay personas que al viajar son meros observadores críticos y quienes, dando un paso más allá, arriesgan la comodidad (y zona de confort) compartiendo otros ritmos de vida, idiomas y costumbres.

Turismo chino

Acabo de leer un libro curioso, escrito para ser leído en China y en chino, titulado “Viaje a Xibanya, en el que cinco escritores chinos relatan sus impresiones tras un viaje organizado por España durante diez días. Teniendo en cuenta que se trató de un proyecto institucional que debió de contar con un presupuesto envidiable, los afortunados disfrutaron en todo momento de los mejores medios materiales y humanos durante su estancia: buenos hoteles, viajes en primera clase (avión y AVE), inmejorables guías y traductores, así como un variado circuito por diferentes ciudades representativas de nuestro paisaje y paisanaje nacional.

El resultado es muy interesante. La traducción y edición, coordinadas por la profesora Taciana Fisac, resultan (como no podía ser de otra manera) impecables. Cada uno de los autores crea un relato basándose en la experiencia vivida durante su gira por nuestro país desde su propia perspectiva y personalidad. Leyécdolo he constatado cómo la información previa y los estereotipos que se tienen de una cultura o un pueblo, forman un cristal de color a través del que se ve la realidad, condicionándola de tal forma que a pesar del asombro y la admiración, es muy difícil de cambiar.

viaje a Xibanya

En un viaje de este tipo el objetivo, por supuesto, no es que el viajero salga de su zona de confort, muy al contrario, se intenta que sea una experiencia placentera en la que las costumbres del que viaja se alteren lo menos posible. El individuo al que se le invita a un buen espectáculo mientras disfruta de una suculenta cena en excelente  compañía, estará en buena predisposición para ser benévolo a la hora de transmitir sus impresiones al anfitrión. Las palabras o impresiones más utilizadas en el libro por los escritores chinos son felicidad, risa, alegría y alboroto.

Unos amigos estuvieron el verano pasado diez días en varias ciudades chinas en un viaje organizado por una agencia, vinieron  encantados, aunque preguntándoles, quizás lo que más recuerdaban era el fresquito que hacía en los aeropuertos. No critico los viajes organizados porque pueden suponer una buena alternativa para viajar, pero esque mis amigos no hablaron con los habitantes del país que visitaron.

EL NUEVO “SOFT POWER DIGITAL” DE CHINA

chino-simplificado

JING TSU OCT. 24, 2016

NEW HAVEN. Al mirar un manuscrito chino uno recuerda las palabras del misionero jesuita del siglo XVIII: «Sólo se puede soportar el dolor de aprenderlo por el amor a Dios». Este tipo de piedad en la actualidad puede haber desaparecido, pero los chinos llevan oyendo este tipo de quejas durante más de cuatro siglos y finalmente están haciendo algo al respecto.

El gobierno chino planea introducir códigos para unos 3.000 caracteres chinos como parte de un gran proyecto “China Font Bank” que digitalizará 500.000 caracteres antes no disponibles en formato electrónico. Hasta ahora “sólo” 80.388 caracteres habían sido codificados en el sistema estándar informático internacional.

El proyecto cuenta con el apoyo y la colaboración de un gran número de empresas, instituciones y universidades e incorporará 100.000 caracteres propios de las 56 minorías étnicas del país y otros 100.000 caracteres “raros” y antiguos.

De esta forma, los caracteres que llevaban mucho tiempo olvidados en las páginas polvorientas de manuscritos antiguos cobrarán vida en el medio digital. Esta mejora en la red propiciará en China, y en todo el mundo, una mayor accesibilidad a la cultura y al idioma chino, ayudando así a su difusión.

Históricamente China ha luchado con un sistema global de la información que favorece el alfabeto occidental. Ninguna de las innovaciones significativas en las comunicaciones modernas -el Código Morse, las máquinas de escribir y el sistema estandarizado de codificación ASCII (Código Estándar Americano para el Intercambio de Información )- fueron construidas teniendo en cuenta la escritura china.

Los científicos chinos trabajaron durante décadas para poder entrar en los medios de codificación alfabética. En 1974, el gobierno dirigió a ingenieros y matemáticos chinos para un método de adaptación al teclado alfabético americano. Cientos de pulsaciones de teclas se reconfiguraron para permitir que se escribieran decenas de miles de caracteres en los ordenadores con teclado estándar.

Pero los chinos siempre han creído en la superioridad de su lenguaje escrito. El gobierno de Beijing piensa que el número actual de caracteres codificados en Unicode representa de forma inadecuada la gran riqueza del pasado cultural de China. A través del Proyecto Font Bank, los chinos desvelarán sus tesoros escritos, desde los más arcaicos caracteres escritos de oráculos en hueso hasta escritos antiguos en las lenguas minoritarias.

La difusión de la lengua y la cultura china a través de los Institutos Confucio y otros esfuerzos en todo el mundo, ha sido parte de la estrategia de “poder blando” de Beijing durante la última década. Ahora el Proyecto Font Bank lleva esta misión al ámbito digital. Tanto a nivel académico como de usuarios en general, el alcance del idioma chino se extenderá gracias a su gran disponibilidad. A medida que la lengua entre en el ciberespacio y sea más visible, más personas lo utilizarán y crecerá su status.

Este proyecto de mejora digital también llegará a las casas de los usuarios chinos que «han estado mal servidos digitalmente». El año pasado, un medio de comunicación chino local dio a conocer la historia de un niño de 10 años cuyo nombre contenía un carácter poco común compuesto de «dragón» y «cielo». Las autoridades escolares no pudieron encontrar dicho carácter en el sistema informático y ocurrió que al pasar un examen importante, el carácter raro fue sustituido por uno más común en su certificado. Todo ello generó errores respecto a la autoría del examen y molestó a sus padres.
Hay muchos otros ejemplos personales con consecuencias más graves: algunas personas no pueden acceder al seguro de salud o a sus ahorros porque el carácter que corresponde a su nombre no puede mostrarse en los documentos de identificación digital. Antiguamente, uno podía escribir a mano un carácter poco habitual pero hoy en día, si su nombre propio no tiene un formulario electrónico, podría no existir.

Hubo tantos casos como este que a principios de los años 2.000 las autoridades ordenaron que cualquier nombre debía de pertenecer a alguno de los 1.605 caracteres especificados en las bases de datos. La disponibilidad de nuevos caracteres resolverá estos dolores de cabeza sin tener que restringir los derechos de los nombres de los padres.

A pesar de todos los beneficios que aportará una presencia digital más rica para los chinos, hay razones para ser cautelosos. Es la misma agencia estatal que controla la censura y las comunicaciones la que supervisa este esfuerzo, cuyo objetivo, según un portavoz del proyecto, es «remodelar» el contenido digital de Internet dominado por Occidente.

Los internautas que han estado utilizando «caracteres oscuros» para el lenguaje secreto (o bromista) y evitar así la censura del gobierno, tendrán menos palabras disponibles detrás de las que esconderse.

A medida que la censura y vigilancia del Estado crecía en internet, los internautas han encontrado maneras de esquivar al gobierno a través de juegos de palabras, el uso de caracteres cambiados y textos electrónicos no estandarizados desarrollados en lugares como Taiwán. El Proyecto Font Bank normalizará el lenguaje y, a medida que los códigos escritos de uso secreto entren en una base de datos oficial, el lenguaje subversivo será más fácilmente detectado. Los nuevos caracteres digitalizados ayudarán a China a rastrear mejor los movimientos de las personas, las finanzas y el discurso público y privado.

Pero el proyecto hará mucho más. Poner este amplio vocabulario chino al alcance de internet será como «navegar en un barco prestado» lo cual no deja de ser una gran estrategia al hacer uso de las redes, infraestructuras y recursos de otros países para abrir China a la aldea global.

Añadir medio millón más de caracteres puede parecer tan sacrificado como los jesuitas oraron, pero marca una nueva forma de poder inteligente para una nación todavía en aumento.

Fuentes:

http://www.nytimes.com/2016/10/25/opinion/chinas-digital-soft-power-play.html?_r=0

http://sg.xinhuanet.com/2014-04/04/c_126356723.htm

https://www.youtube.com/watch?v=_DlqiTsVMqo

Is China’s soft power strategy working?

 

El poder del idioma

   

El poder del idioma

«Cada idioma fomenta un esquema de pensamiento y unas estructuras mentales propias. Dime en que idioma te expresas y te diré cómo ves el mundo». Guillermo Humboldt

 

Los idiomas son vías de conocimiento, canales a través de los cuales nos conocemos mejor, tienen la capacidad no sólo de hacernos más inteligentes, nos dan calidad de vida y nos hacen mejores personas.

idioma chino

A lo largo de la historia ha habido una lucha entre lenguas por el control del medio. Hablantes nativos y extranjeros, lenguas maternas y nacionales, han estado a la gresca empujándose unos a otros. La lucha por el dominio global a través de la estandarización del lenguaje, de la tecnología, del bilingüismo, la pronunciación y la literatura sigue siendo una realidad.

¿Pero qué sucede cuando las diferentes lenguas no compiten o intentan manipular los significados de las palabras ni se lanzan insultos entre sí, sino que trabajan por mantener los sonidos y las formas del lenguaje mismo?

Reivindicar el encuentro entre los diferentes idiomas e impedir tensiones internas entre lenguas y dialectos, nos llevaría a disfrutar de las ventajas de una realidad más dinámica e interconectada de idiomas en movimiento.

石静远 (Jing Tsu), profesora de Yale, trata de algunos de estos asuntos en su libro: «Sonido y escritura en la diáspora china» (“Sound and Script in Chinese Diaspora”) y de la utilización por parte del gobierno chino del propio idioma como arma para ejercer su “soft power”.

Sound and Script in Chinese Diaspora

Sound and Script in Chinese Diaspora

El idioma chino mandarín supone para la autora una sofisticada herramienta en manos del gobierno chino para influir y ejercer el poder. Con un gran trabajo de documentación, su libro analiza el concepto de dominancia cultural a través del nuevo “comercio global del lenguaje” y replantea la tradicional división China-Occidente para terminar planteando la necesidad de prestar atención al pulso de un nuevo mundo.

Fuentes:

http://sg.xinhuanet.com/2014-04/04/c_126356723.htm

https://www.youtube.com/watch?v=_DlqiTsVMqo

http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5347

 

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